¿Cómo saber si un residuo industrial es realmente peligroso?
En Chile, esta pregunta debe responderse considerando los criterios establecidos en el D.S. N.º 148 del Ministerio de Salud, Reglamento Sanitario sobre Manejo de Residuos Peligrosos. Cuando un residuo no puede clasificarse directamente mediante los listados establecidos por la normativa, la caracterización de residuos peligrosos permite determinar, mediante antecedentes del proceso y ensayos de laboratorio, si presenta alguna de las características de peligrosidad establecidas por el reglamento.
En este contexto, la evaluación CRETIC constituye una forma práctica y ampliamente utilizada para abordar la caracterización de un residuo, analizando aspectos como la corrosividad, reactividad, inflamabilidad y toxicidad.
¿Qué es CRETIC y qué relación tiene con el DS 148?
CRETIC es un concepto utilizado habitualmente en el ámbito de la gestión y caracterización de residuos para agrupar diferentes características de peligrosidad.
Sin embargo, desde el punto de vista estrictamente normativo, es importante hacer una precisión: el D.S. 148 contempla seis características de peligrosidad:
- Toxicidad aguda.
- Toxicidad crónica.
- Toxicidad extrínseca.
- Inflamabilidad.
- Reactividad.
- Corrosividad.
Por lo tanto, cuando hablamos de caracterización CRETIC según el DS 148, debemos analizar las características que resulten aplicables al residuo y relacionar los resultados de laboratorio con los criterios establecidos por el reglamento.
La importancia de este análisis radica en que la presencia de una sola característica de peligrosidad puede ser suficiente para clasificar un residuo como peligroso.
Corrosividad
La corrosividad es una de las características que debe considerarse dentro de la caracterización de residuos peligrosos.
De acuerdo con el artículo 17 del D.S. 148, un residuo puede presentar características corrosivas principalmente por su pH o por su capacidad de corroer determinados metales.
pH extremo
Un residuo es corrosivo cuando corresponde a una solución acuosa con:
- pH ≤ 2
- pH ≥ 12,5
Por lo tanto, una simple medición de pH puede ser determinante para la clasificación de determinados residuos líquidos.
Corrosión del acero
El reglamento también considera corrosivo un residuo que sea capaz de corroer acero SAE 1020 a una velocidad superior a 6,35 mm por año, bajo las condiciones establecidas en el D.S. 148.
Esto demuestra que la evaluación de corrosividad no siempre se limita a medir el pH. Dependiendo de la naturaleza del residuo, puede ser necesario realizar ensayos específicos.
Reactividad
La reactividad evalúa la capacidad de un residuo para experimentar reacciones químicas peligrosas.
Un residuo puede presentar esta característica cuando, entre otras situaciones contempladas por el D.S. 148:
- Reacciona violentamente con agua.
- Forma mezclas potencialmente explosivas al entrar en contacto con agua.
- Libera gases, vapores o humos tóxicos en cantidades peligrosas al mezclarse con agua.
- Contiene cianuros o sulfuros capaces de generar gases, vapores o humos tóxicos bajo determinadas condiciones de pH.
- Puede detonar o explosionar bajo determinadas condiciones.
- Presenta una inestabilidad que puede provocar cambios químicos violentos.
La reactividad requiere especial atención en residuos provenientes de procesos químicos, tratamientos superficiales, procesos de galvanizado y otras operaciones donde puedan existir sustancias químicamente incompatibles.
Por eso, en una caracterización de residuos peligrosos, no basta con conocer solamente la concentración de contaminantes. También es necesario comprender cómo puede comportarse el residuo bajo diferentes condiciones.
Inflamabilidad
La inflamabilidad determina si un residuo puede incendiarse fácilmente o favorecer la combustión.
Este criterio es especialmente relevante en residuos que contienen:
- Solventes.
- Hidrocarburos.
- Combustibles.
- Mezclas orgánicas.
- Determinadas sustancias oxidantes.
Punto de inflamación
Para determinados residuos líquidos, el D.S. 148 considera el punto de inflamación como uno de los parámetros relevantes.
Entre los criterios establecidos se encuentran:
- Punto de inflamación inferior a 61 °C en copa cerrada.
- Punto de inflamación no superior a 65,6 °C en copa abierta, según corresponda.
El reglamento contempla determinadas excepciones, por lo que la interpretación debe realizarse considerando las condiciones específicas establecidas en la norma.
Residuos sólidos y otras sustancias
La inflamabilidad también puede aplicarse a residuos no líquidos que sean capaces de provocar fuego mediante fricción, absorción de humedad o cambios químicos espontáneos.
Asimismo, existen criterios específicos para gases comprimidos inflamables y determinadas sustancias oxidantes.
Por ello, la evaluación de inflamabilidad puede requerir ensayos específicos según la naturaleza y composición del residuo.
Toxicidad extrínseca
La toxicidad extrínseca es uno de los criterios más relevantes dentro de la caracterización de residuos peligrosos.
En este caso, la evaluación busca determinar el potencial del residuo para generar sustancias tóxicas asociadas a su disposición final.
¿Qué es el test de lixiviación?
El test de lixiviación permite determinar la concentración de determinadas sustancias que pueden pasar desde el residuo hacia un lixiviado bajo condiciones definidas.
El D.S. 148 establece Concentraciones Máximas Permisibles (CMP) para diferentes sustancias.
Algunos ejemplos son:
- Arsénico: 5 mg/L
- Plomo: 5 mg/L
- Mercurio: 0,2 mg/L
- Cadmio: 1 mg/L
- Benceno: 0,5 mg/L
Estos son solo algunos de los parámetros contemplados por la normativa. La evaluación debe considerar el conjunto de sustancias que corresponda según las características del residuo.
¿Qué ocurre si el lixiviado supera la CMP?
Si los resultados superan las concentraciones máximas establecidas para las sustancias correspondientes, el residuo puede presentar la característica de toxicidad extrínseca.
Por eso, el análisis de lixiviación es una herramienta fundamental en determinados procesos de caracterización.
La alternativa del factor ×20
El D.S. 148 contempla, en su artículo 20, una alternativa al ensayo de lixiviación para determinados casos.
En lugar de analizar únicamente la concentración de las sustancias en el lixiviado, puede determinarse la concentración total de determinadas sustancias presentes en el residuo.
Esta concentración se compara con la correspondiente CMP multiplicada por 20.
Por ejemplo, si una sustancia tiene una CMP de 5 mg/L, el valor de referencia correspondiente para esta alternativa sería:
5 mg/L × 20 = 100 mg/kg
Siempre debe considerarse la aplicación exacta de la metodología y las condiciones establecidas por el reglamento.
Esta alternativa puede ser relevante al diseñar una estrategia de caracterización de residuos peligrosos, ya que permite definir qué tipo de análisis resulta apropiado para demostrar el cumplimiento de los criterios normativos.
Toxicidad crónica
La toxicidad crónica se diferencia de la toxicidad aguda porque considera los posibles efectos derivados de exposiciones prolongadas o acumulativas.
El D.S. 148 contempla sustancias con efectos:
- Carcinogénicos.
- Mutagénicos.
- Teratogénicos.
- Acumulativos.
Para esta evaluación también se consideran las concentraciones de sustancias presentes en el residuo y los límites establecidos en el reglamento.
En consecuencia, un residuo puede requerir una evaluación toxicológica incluso cuando no presenta características evidentes de inflamabilidad, corrosividad o reactividad.
¿Qué pasa si el residuo está incluido en la Lista A?
La inclusión de un residuo en los listados del D.S. 148 es un aspecto que debe analizarse cuidadosamente.
Los residuos incluidos en la Lista A son considerados peligrosos. No obstante, el reglamento contempla mecanismos para demostrar, ante la Autoridad Sanitaria y mediante la caracterización correspondiente, que un residuo no presenta características de peligrosidad.
Esto hace que la caracterización analítica pueda ser especialmente relevante para determinados procesos industriales.
Un solo criterio puede ser suficiente
Uno de los conceptos más importantes del D.S. 148 es que un residuo no necesita cumplir simultáneamente todos los criterios de CRETIC para ser considerado peligroso.
La presencia de una característica de peligrosidad puede ser suficiente.
Por eso, la caracterización debe plantearse como una evaluación integral. Si necesita caracterizar un residuo, evaluar criterios CRETIC o interpretar resultados analíticos, contacte con nuestro equipo.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es CRETIC?
CRETIC es un término utilizado en el ámbito de la gestión de residuos para referirse a la evaluación de diferentes características de peligrosidad, especialmente corrosividad, reactividad, inflamabilidad y toxicidad. Para interpretar correctamente el D.S. 148, debe considerarse la clasificación específica de características establecida por el reglamento. - ¿Qué significa CRETIC en residuos peligrosos?
El término CRETIC se utiliza como una forma práctica de agrupar características asociadas a la peligrosidad de los residuos. En la aplicación del D.S. 148 deben considerarse específicamente las seis características contempladas por la norma: toxicidad aguda, toxicidad crónica, toxicidad extrínseca, inflamabilidad, reactividad y corrosividad. - ¿Qué es la caracterización de residuos peligrosos?
Es el proceso mediante el cual se determina si un residuo presenta una o más características de peligrosidad, utilizando información sobre su origen y composición y, cuando corresponde, ensayos de laboratorio. - ¿Cuántas características de peligrosidad establece el DS 148?
El D.S. 148 contempla seis características: toxicidad aguda, toxicidad crónica, toxicidad extrínseca, inflamabilidad, reactividad y corrosividad. - ¿Un residuo puede ser peligroso por una sola característica?
Sí. La presencia de una característica de peligrosidad puede ser suficiente para que el residuo sea considerado peligroso conforme a los criterios establecidos por el D.S. 148.




